Ciclo de Análisis Económico, Social y Político

Jueves 18 de Marzo | Buenos Aires | 2010

Expositores:
Miguel Kiguel, Licenciado en Economía de la Universidad de Buenos Aires y Ph. D en Economía de Columbia University.
Rosendo Fraga, Director del Centro de Estudios Nueva Mayoria. Abogado, Analista político, Periodista e Historiador.

ROSENDO FRAGA

Dos procesos políticos importantes para entender qué está pasando en la Argentina son los de Estados Unidos y México. Ayer, por 68 votos a 29, el Senado americano aprobó los planes de Obama de fomento de empleo. Un tercio de los que votaron son republicanos.
Por otro lado, Obama viene impulsando su reforma de salud. Una derrota electoral le complicó el tema.
Sin embargo nadie piensa que por ello Obama vaya a adelantar las elecciones, a perder gobernabilidad ni acortar su mandato.
En México hubo elecciones legislativas una semana después que en la Argentina: el 5 de julio de 2009. Y el presidente Calderón perdió el control de las dos Cámaras. Pero nadie piensa que por eso no vaya a poder gobernar.
¿Por qué nadie piensa eso? Porque nunca en México sucedió que un presidente se fuera antes de tiempo. Veamos
la Argentina.
Éste es el sexto mandato constitucional desde 1983. Desde entonces, siempre que el gobierno de turno ganó las elecciones de medio mandato, ganó la presidencial. Y siempre que la perdió, perdió la presidencial.
No es una ley, es un antecedente histórico. En la Argentina nadie sobrevivió a la derrota en elecciones de medio mandato.
En esta sexta “experiencia” está claro que perdió Kirchner. Pero no está claro quién ganó.
El único caso anterior –de los cuatro en que se perdió la elección de medio mandato- en que se mantuvo la gobernabilidad fue el de Menem 97/99.
El peronismo tiene una cultura de mantener, pese a las derrotas, la gobernabilidad. Y el “kirchnerismo”, que es peronismo, intentará mantener la gobernabilidad.
Es importante destacar que Menem, entre 1997 y 1999, nunca perdió el control del peronismo, ni el del Congreso.
Es ésta la primera vez en que el peronismo tiene que gobernar sin controlar al Congreso. Porque así como el peronismo tiene una cultura política de pragmatismo en el ejercicio del poder, también la tiene de “híper personalismo” en el liderazgo.
En el Senado hay 72 senadores. El FPV tiene 32. Y generalmente tienen tres aliados no peronistas. El Peronismo Federal o disidente tiene 10 senadores, más tres peronistas con sus “minibloques”.
Si el peronismo estuviera unido tendría hoy 45 senadores. Ocho más que los que requiere ser mayoría.
En Diputados, el bloque FPV tiene 87 diputados, el PF tiene 35: si estuvieran unidos, serían 122. A siete diputados de ser mayoría... es exactamente como quedó Menem en 1997.
La clave está en la división que tiene el peronismo. Estamos hablando de poco más de un tercio de la mayoría.
De acá a 2011 es más probable que los oficialistas se hagan disidentes, a que los disidentes se hagan oficialistas.
Si el peronismo estuviera unido, habría gobernabilidad, como la hubo con Menem desde 1997. Porque el peronismo en el poder se une.
Con el peronismo dividido queda abierta la pregunta sobre la gobernabilidad.
Los últimos 90 días nos han reforzado la duda sobre la gobernabilidad.
Para el kirchnerismo, el poder se construye a partir del conflicto. Se multiplican, se provocan, se desean.
Es una situación inédita: que un presidente peronista gobierne sin el Congreso.
Hoy la Argentina tiene la crisis institucional más grave desde 1983. Las ha habido más graves desde el punto de vista político, económico y social. Hoy el eje del conflicto está en el enfrentamiento entre los poderes.
Teóricamente, debería ser ésta una etapa de gran aprendizaje institucional, porque hasta ahora hemos vivido casi todo el tiempo en un hiper presidencialismo.
El día a día es totalmente cambiante. Debemos mirar con mayor atención la tendencia.
Sobre la crisis institucional opera la picardía política. Cuyo máximo exponente es Carlos Menem, el “senador faltante” para aprobar la toma de control de las comisiones por parte de la oposición.
¿Por qué faltó Menem a la sesión del Senado? Le dio a Kirchner siete días para que sedujera a dos senadores...
Con el tema Marcó Del Pont hace lo mismo. Y esta vez Kirchner logra seducir a dos senadoras, impidiendo que la oposición rechace los pliegos de Marcó Del Pont.
Y lo mismo hace cuando se trata el impuesto al cheque.
El gran tema de la oposición es el tema federal, que avanza por todos lados. Coparticipación, ATN, fondos de la Anses... La batalla central del poder es la batalla de los gobernadores.
Porque si Marcó Del Pont no es convalidada como presidenta del Banco Central podría ser ministra de Economía. El rechazo de sus pliegos no cambia la estructura del poder.
Pero si el impuesto al cheque, los ATN y los fondos de la Anses se coparticipan, cambió el poder.
Creo que la oposición, en el tema Marcó Del Pont, se equivocó totalmente. Se discute el uso de las reservas cuando el conflicto pasa por el ejercicio mismo de la presidencia del BCRA: nadie puede ejercer un cargo que requiere del acuerdo del Senado sin haberlo recibido antes, es ilegal.
Lo del uso de las reservas permite una discusión. Pero la ilegalidad de ejercer el cargo sin acuerdo del Senado está fuera de discusión.
Es cierto que el poder de la oposición está más débil que hace quince días.
Pero está mucho más fuerte que hace cuatro meses.
La oposición tiene un programa de cuatro puntos: la coparticipación del impuesto al cheque, el saneamiento del INDEC, la modificación de los DNU y el Consejo de la Magistratura.
Avanzar más allá ya implica problemas. Porque interviene el tema ideológico, como en el caso de la deuda, con la actitud de Pino Solanas, por ejemplo.
Para el 2011, el peronismo disidente tiene tres candidatos: Reutemann, Duhalde y De Narváez.
Lo que ha sido el radicalismo tiene a Alfonsín, a Cobos y a Carrió.
Binner es alguien que “está ahí”...
Macri también tiene su aspiración.
Diría entonces que la oposición tiene ocho candidatos.
El oficialismo puede tener dos, tres o cuatro, pero en realidad tiene uno.
Si esto sigue así –y es posible que siga así-, es posible que se adelante la elección. Que sería en marzo de 2011, según le habría adelantado la presidenta al gobernador de Misiones.
Ya hay decisión en el gobierno de no hacer internas.
¿Cuántas veces se adelantó la elección en la Argentina? El año pasado. Y había menos razones de peso entonces, para adelantar las elecciones legislativas, que para hacerlo ahora con las presidenciales.
De las cinco elecciones presidenciales desde 1983 sólo en dos ocasiones se votó en la fecha establecida.
¿Cómo se sale de las crisis en la Argentina...?
¡Adelantando las elecciones!

MIGUEL KIGUEL

Frente a una crisis institucional como la que tan bien definió Rosendo Fraga, uno hubiera previsto corrida de depósitos, dólar a $ 4,50, riesgo país subiendo, economía en recesión.
Nada de eso pasa.
No digo que todo está bien. Hay riesgo inflacionario, un tipo de cambio que va a moverse, riesgo país en la montaña rusa.
Pero lo interesante es, pese a lo sucedido en las últimas semanas, la estabilidad macroeconómica que parece no haberlo registrado.
Esta situación traumática está transitando un mundo que se está recuperando de la crisis internacional. Los países emergentes, bien: China, India, Brasil, Colombia...
El mercado de crédito está funcionando.
Sin embargo, a nivel internacional, hay amenazas importantes: hoy Grecia, antes Dubai.
Los gobiernos tomaron medidas extremas para resolver la crisis. Tienen enormes déficits fiscales: 10 al 12% son números que ya no sorprenden a nivel internacional.
Las expansiones monetarias han sido feroces, las bajas de intereses fueron enormes... ¡todo eso hay que desandarlo!
La pregunta es cómo se va a desandar eso y qué impacto va a tener sobre la economía internacional.
Veremos mucho ruido a nivel mundial. Aunque no sepamos dónde explotarán los problemas.
Para colmo, hoy los estados tienen mucha menor capacidad de respuesta que hace dos años. ¿Por qué? Porque ya pusieron todo sobre la mesa, ya hicieron todo lo que podían hacer.
La situación actual es insostenible.
Si se produjera mañana “un nuevo Lehman”... ¡no hay capacidad de respuesta!
En Argentina ha habido una nueva oportunidad perdida.
Como siempre, ha hecho de una oportunidad... una crisis.
Es como viajar en un tren fantasma. No sabemos cuál, cuándo ni cómo.
El tema más complicado hoy es la inflación.
No tanto por el nivel, porque las ha tenido más altas. Pero hoy un 30% es un problema serio.
No es una economía que esté preparada para la inflación. Las tarifas siguen frenadas.
Es un tema muy complicado, más a nivel micro que macro.
Al gobierno le sirve la inflación. Le da sensación de poder. Pero en el corto plazo.
Y es seria, la inflación, desde el punto de vista financiero. No hay fórmula para protegerse hoy de la inflación: no hay instrumentos claros.
No hay diagnóstico de inflación, el gobierno no reconoce el problema.
Afecta a la pobreza, impactará sobre el tipo de cambio: el escenario base es 25% de inflación.
Empezará a haber presiones contra el dólar.
Hay una enorme cantidad de preguntas. Y no hay respuestas.
Los países emergentes van a seguir siendo los jugadores importantes, especialmente China e India. China crecería al 10% anual, India al 8%, Estados Unidos al 3,4%, la Unión Europea mucho menos: 1,6%.
¿Pero cuáles son los desafíos?
Europa, Inglaterra y Estados Unidos han bajado en forma importante sus tasas de interés. Pero estas tasas no son sustentables a largo plazo.
Veremos subas de tasas, lo que resultará negativo para el crecimiento.
La cantidad de dinero –sobre todo en Inglaterra y en Estados Unidos- aumentó dos veces y media.
Hay que achicarlo. O la inflación será feroz.
En los próximos dos o tres años veremos a los países contraer la base monetaria y subir las tasas de interés.
Otro tema de preocupación son los terribles déficits fiscales.
Estados Unidos supera este año el 11% del PBI: una emisión de deuda feroz. ¿Pero cómo la absorberá mundo?
China podrá absorber el 10% de esa emisión de deuda; el resto del mundo, otro 10% ¿Y lo que queda, quién lo va a comprar? ¿Y a qué precio...?
Veo problemas serios en el mundo. No en camino a una segunda recesión, pero sí hacia una recuperación lenta y sinuosa.
Va a haber que ajustar la parte monetaria y también la fiscal.
Las deudas están en niveles de 90 a 100% del PBI, prácticamente insostenibles. Con Grecia, como caso paradigmático.
¿Cómo terminan estas crisis?
Ajuste fiscal. O inflación, que ayuda a licuar la deuda. Pero Alemania no quiere inflación.
No hay solución al problema.
La gran pregunta internacional es cómo se van a desandar las políticas económicas expansivas. No van a ser años fáciles.
Creo que en el corto plazo las presiones inflacionarias son chicas. Pero a mediano plazo, la inflación es inevitable. Será la única forma de licuar las deudas.
Argentina sigue con viento de cola. El vecindario sigue creciendo. La soja, bien: muy por encima del promedio de los últimos quince años.
Si esto es cierto, seguiremos generando dólares.
El riesgo país argentino compite con el de Venezuela y Ucrania. ¡Es mérito del gobierno!
¿Qué pasó en la última crisis política? Nada. El mundo financiero sigue como si tal cosa.
Hay muchísima liquidez. Los bancos están muy líquidos.
La preocupación es a nivel monetario: esto no es sostenible.
Hay un problema monetario serio. O la plata se va a inflación, o a salida de capitales, o el Banco Central esteriliza.
Hay desafíos de política monetaria y económica muy grandes.
La inflación se viene acelerando. Y el problema no parece que vaya a desaparecer. La economía está muy cerca del pleno empleo, sobre todo en los sectores de bienes finales, con lo cual no hay mucha capacidad de aumentar la producción sin que esto repercuta en los precios.
Estamos en una política cambiaria muy parecida a la de 2003 en adelante, muy estable. En los próximos tres meses van a llover dólares.
Todavía el peso está un poquito subvaluado. Pero a mitad de años vamos a tener problemas.
Cualquier inflación que no se acomode vía devaluación va a generar atraso cambiario.
No tenemos este año problemas de crecimiento. Más complicado el segundo semestre, por la inflación.
El mayor riesgo es la inflación. Con riesgo de llegar a 30%.
Tenemos una demanda que crece al 25 a 30% anual. Gran parte de ese aumento de la demanda se va a ir a precios.
Y nadie le está poniendo el cascabel al gato.

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