III Congreso de Derecho y Economía de la Innovación y la Integración Social

29 y 30 de marzo. Salón de Actos de la Facultad de Derecho (UBA) | Buenos Aires | 2010

Con la organización de la Cátedra Phelps y el Centro de Derecho y Economía de la Universidad de Buenos Aires, los días 29 y 30 de marzo tuvo lugar el "III Congreso de Derecho y Economía de la Innovación y la Integración Social" en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho.

Durante el acto de apertura hicieron uso de la palabra el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Ricardo L. Lorenzetti y la Decana de la Facultad de Derecho, Dra. Mónica Pinto, quien aseguró que la “Universidad no puede ser pensada solamente en función de la producción de conocimientos; es también un centro de reflexión, un ámbito donde se construyen concepciones del mundo y donde se comprende la sociedad”. Asimismo, comentó que a finales de la década de 1990, comenzó a dictarse la Maestría en Derecho y Economía dirigida por el Dr. Juan Vicente Sola, la cual se propuso integrar el análisis económico del Derecho a las varias perspectivas de análisis que ya habían encontrado su lugar en esta Facultad. En la misma época se fundó el Centro de Derecho y Economía; y en el 2006 fue creada la cátedra Phelps para difundir las ideas de la innovación económica y la integración social, que está asociada al Centro de Capitalismo y Sociedad de la Universidad de Columbia que orienta sus actividades. Destacó entonces que este Congreso se caracteriza por la amplitud ideológica y la representación de sus participantes.

Finalmente, remarcó que entre los objetivos de la Facultad de Derecho, como Universidad Pública argentina, se encuentra el de generar oportunidades y contribuir con la creación del conocimiento a la transformación social y productiva de nuestra sociedad.

Posteriormente, el Dr. Ricardo L. Lorenzetti afirmó que la relación entre el Derecho y la Economía siempre ha sido controvertida, indicando que “el sistema institucional que obedece a una historia del estatuto del poder constitucional en la Argentina tiene que ser reformulado para que estas instituciones respondan a sociedades que son multiculturales, diversas, complejas, diversas, cambiantes y dinámicas”. También hizo referencia a que la Corte Suprema ha creado una oficina que asesora a los jueces del Tribunal previo al dictado de sentencias, cuando así se solicite en casos que tengan relevancia institucional. Señaló además que esta oficina tiene por objetivo suministrar información y asesorar sobre las consecuencias económicas y sociales que puedan tener las decisiones del Tribunal. Explicó entonces que fue necesario crearla ya que cuando se examina la conducta humana, se hacen cálculos sobre las consecuencias, se reúne información y se realiza una representación de escenarios futuros, enfatizando en los casos que involucran enormes consecuencias para toda la sociedad. Sin embargo, advirtió que se debe distinguir la herramienta analítica y la decisión valorativa que se toma conforme la jurisprudencia y la política judicial que esa jurisprudencia revela. Postuló además que el Derecho no puede ser meramente declarativo y que existen una enorme cantidad de leyes, decisiones judiciales y decisiones administrativas que lo son porque están asentadas sobre presupuestos que no han sido analizados; por ende, se dicta la decisión sin preocuparse por las consecuencias, sin saber cómo se van a aplicar. En cuanto a casos masivos que involucran a un gran número de personas y bienes colectivos, propuso que deben potenciarse las herramientas analíticas y examinar los fenómenos de la acción colectiva, y se cuestionó cómo hacer para que todos los derechos individuales funcionen de modo razonable preservando el bien común. Para concluir, subrayó que nuestra sociedad requiere un juez prudente, que puedan tomar decisiones racionales y razonables, y sea un estadista, es decir que sepa imaginarse con adecuada información, lo cual constituye la manera de promover mejores instituciones para que los ciudadanos se expresen y participen.

Más adelante, se desarrolló el primer panel de la jornada titulado “Aspectos institucionales de la innovación económica y la integración social” que fue presidido por Enrique Rodríguez Quiroga (Vicepresidente de la editorial La ley) y estuvo a cargo de Enrique Zuleta Puceiro (Profesor titular de Teoría del Derecho y sociología del Derecho), Rosendo Fraga, (abogado, periodista, analista político e historiador) y Jorge Castro (Presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico).

El primero en tomar la palabra fue el Dr. Enrique Zuleta Puceiro, quien abordó las condiciones actuales de la Argentina para situarse en su coyuntura. Para ello, examinó las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas del aquí y ahora, ya que “nos encontramos en un momento de inflexión que significa una nueva expectativa de superación de una crisis”, señaló. Como fortalezas, identificó la consolidación democrática, a través de un proceso de 30 años de desarrollo democrático; la sociedad con fuerte convergencia de demandas sociales; la importancia de la sociedad civil y el poder de la opinión pública; el equilibrio territorial que ha producido nuevos focos de innovación y desarrollo; y la autonomía de la política. Con respecto a las debilidades, mencionó que tenemos una baja densidad institucional, un vacío evidente de pensamiento estratégico y una triple crisis de representación, de participación y de liderazgo. A su vez, consideró que como oportunidades tenemos esta triple crisis que constituye un desafío que la sociedad ha planteado al sistema político; y señaló que existen nuevas agendas internacionales y locales. Caracterizó entonces como amenazas la dependencia ideológica; la absolutización del dogmatismo que es el fundamentalismo, combinado con el personalismo; la ausencia del pensamiento estratégico; y dificultades de implementación y perpetuación del estado de emergencia. Finalmente, resaltó que la cantidad y calidad de los avances en estos 30 años de consolidación democrática nos pone en condiciones muy superiores a la que existió en otros momentos para afrontar la agenda de innovación e integración social.

Por su parte, el Dr. Rosendo Fraga advirtió que la idea central de Phelps reside en que la innovación en el sistema capitalista es más importante que el mercado, es decir que el mercado es el escenario en el cual se desarrolla la innovación, la cual se encuentra en la naturaleza humana. En consecuencia, observó que si se quiere tener un buen sistema capitalista, se debe tener buena capacidad de innovación. En cuanto a la ciencia y tecnología, hizo mención a que Alemania sufre fuga de cerebros hacia Estados Unidos, ya que este país gasta el doble que Europa en universidades con un sistema distinto, siendo mitad del costo privado y mitad estatal. Aseveró entonces que Argentina tiene una capacidad de innovación altísima pero tiene un sistema demasiado rígido para darle eficiencia a esa capacidad potencial. Entendió, a su vez, que nuestro país conlleva una profunda contradicción, debido a que la capacidad de innovación está en la faz positiva, mientras que el funcionamiento institucional se encuentra en la negativa, lo cual se debe a la calidad y la rigidez del sistema institucional. Sugirió entonces que el momento político está indicando que tenemos por delante la posibilidad de que la Argentina aprenda a vivir una verdadera división de poderes y esto es fundamental para mejorar la calidad institucional.

A su turno, Jorge Castro entendió que la cuestión central reside en la manera de hacer los recursos más productivos, aludiendo a que el elevado desempeño de una economía es sinónimo de prosperidad y se revela a través de una doble dimensión: por un lado, un alto y satisfactorio nivel de empleo; y por otro, un elevado y sostenido nivel de incremento de la productividad. “El alto rendimiento de una economía es sinónimo de dinamismo económico y equivale a un constante cambio productivo; sólo es posible un alto nivel de incremento de la productividad en un sistema económico de alto dinamismo y éste depende de sus instituciones económicas y políticas”, expresó. Haciendo referencia a Phelps, explicó que la categoría decisiva de la economía moderna es la innovación, la cual es el corazón del dinamismo económico y el núcleo de la economía capitalista. Mencionó entonces que Argentina tiene como característica estructural una elevada capacidad de crecimiento potencial en el largo plazo y la capacidad de ahorro también es alta, pero desde 1974 experimenta una crisis cada 5 o 7 años que son de naturaleza política, con efectos económico, monetario y financiero. En virtud de ello, anunció que nuestro país no tiene un problema de raíz económico, ni social, ni cultural, se trata sólo una cuestión política e institucional de grandes dimensiones.

Acto seguido, se hizo entrega de una medalla conmemorativa del evento a los tres disertantes y el Dr. Juan Vicente Sola (Director del Centro de Derecho y Economía), presentó al Premio Nobel de Economía, Prof. Dr. Edmund Phelps, manifestando que sus enseñanzas parecen hechas para la Argentina, ya que “se muestran problemas asociados a las sociedades corporativas, donde se deja de lado la competencia y se prefiere que haya una especie de acuerdo entre grandes organizaciones, sindicatos, grandes empresas, el Estado, grandes organizaciones burocráticas que de alguna manera deciden todo lo que se debe producir, los precios que se deben cobrar, cuándo producir y quiénes deben hacerlo”, observó. Frente a ello, se pone un freno a la economía, a innovación, a la creación de nuevas empresas y, finalmente, se limita la realización plena de las personas que sólo pueden hacerlo en una economía abierta, en la medida que pueden crear sus empresas, aprender nuevas actividades y desarrollarse como personas. Por último, estimó necesario crear formas en que las empresas puedan innovar en sus nuevas actividades, utilizando la investigación que ya existe y transformarla en nuevos productos que permitirán crear nuevas riquezas, posibilidades y empresas.

A continuación, el Prof. Dr. Edmund Phelps reconoció que todos desean una economía nacional que permita fomentar la prosperidad y el crecimiento personal de los ciudadanos, como así también promover la seguridad nacional. A su vez, analizó las medidas económicas “neo-isms”, entre ellas, el neoliberalismo, el neokeynesianismo y el neoestructuralismo. En lo relativo al neoliberalismo, puntualizó que esta teoría advierte a los gobiernos no interferir con el mercado, sostener un mercado libre, evitando las tasas de interés elevadas y disolviendo monopolios a favor de una competencia más fuerte. Para referirse al neoestructuralismo, se basó en la obra “Structural Slumps” del año 1998, en la cual desarrolló una teoría para explicar los largos periodos de desempleo que han acechado a las economías de Estados Unidos y el oeste de Europa desde el comienzo de los años ´70. En este orden de ideas, describió que algunos países toman estas teorías de advertencia “neo-isms” -que contienen una lista de cuestiones que no deben hacerse- como la principal base de su política económica; por ende, estiman que el gobierno hace lo suficiente cuando el país se abstiene de cometer algún error advertido previamente por estas posturas “neo-isms”. Al referirse a las nuevas medidas económicas radicales contra los “neo-isms”, criticó la creencia de que la inflación puede crear un aumento del empleo y un rápido crecimiento productivo. “La economía se desarrolló a tal punto que la creatividad de las personas en el esfuerzo comercial tiene la posibilidad de guiar hacia una genuina innovación, mientras que los economistas modernos todos los días son llevados por ideas comerciales que se conciben y se prueban en el mercado”, manifestó. De este modo, aseguró que “no hemos tenido éxito rescatando economías de las limitaciones que proveen las teorías “neo-isms” ya que los resultados han sido muy decepcionantes”. Aclaró, asimismo, que el neo colapso del sistema financiero que sufrió Estados Unidos, Reino Unido y bancos en varios países trajo la especulación de que estos países se encuentran en la búsqueda de un nuevo sistema económico, produciéndose una extraordinaria coincidencia entre la crisis financiera junto a la crisis global sobre el cambio climático, la conservación de la energía y el calentamiento global. Indicó entonces que el capitalismo es capaz de generar innovación y nuevos productos comerciales; de hecho, “es el mejor sistema porque la innovación la realizan las personas que se dan cuenta de lo que hace falta en el mercado y tienen un conocimiento especializado que les permite saber qué es lo que va a funcionar y que no”, explicó. Hacia el final de su exposición, estimó necesario que exista una mezcla de dos tipos de innovaciones: la tradicional que genera inclusión y dinamismo, y nuevas formas de innovación que provengan del gobierno.

Al concluir, el Presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Ernesto Crinigan, hizo entrega de la Medalla Phelps a la Innovación Económica y la Integración Social a la Cooperativa a “La Dulce, Cooperativa de Seguros Limitada”, fundada en 1922.

El 30 de marzo tuvieron lugar los siguientes paneles: “Los aspectos financieros de la innovación económica”, a cargo de Martín Ramos (CFO, Grupo Peñaflor), Miguel Kiguel (analista económico) y Claudio Zuchovicki (periodista financiero); “La innovación en el sector energético”, por Douglas Elespe (Profesor de la Maestría en Derecho y Economía), Oscar Vicente y Alejandro Gómez (Secretario de Hacienda y Administración General de la Facultad de Derecho, UBA); y “La innovación en la cadena agro industrial”, con las palabras de Ernesto Crinigan, Jerónimo Venegas (Sindicato UATRE), Alberto Porto (Asesor del Foto Agropecuario), Horacio Piffano (Profesor de la Maestría en Derecho y Economía) y Federico Trucco (Ph D / CEO Bio Ceres).

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