Desayuno de Socios

Jueves 31 de Marzo | Buenos Aires | 2011

Expositores: Dr. Alfredo Gutiérrez Girault y Dr. Rubén Vales.
Expositor Invitado: Abel Viglione

Con la coordinación y moderación de Ernesto Rey.
Jueves 31 de marzo, Buenos Aires
Abel Viglione
Alfredo Gutierrez Girault
Ruben Vales

ABEL VIGLIONE

La inflación es hoy un fenómeno mundial.
Hace seis meses, en el mundo nadie se preocupaba por ello.
Hoy la deuda parece menos restrictiva. Y la inflación empieza a preocupar a los bancos centrales.
La revuelta en Medio Oriente disparó un shock de oferta de energía: hablamos de los productores de crudo.
Europa, Estados Unidos y hoy Japón, con diferentes prioridades. Y China.
El shock de oferta de energía es inesperado. Podría ser moderado -con el barril de petróleo entre 100 y 120 dólares, y un shock severo, donde el barril podría estar por arriba de los 150 dólares.
Si el aumento es moderado puede esperarse que aparezcan distintas tasas de crecimiento, porque hay países fuertemente importadores de petróleo.
La tasa de interés estaría más alta y habría menos demanda de crédito.
Si el aumento es severo, es difícil aceptar que los importadores acepten un aumento por encima de los 150 dólares. Las tasas de interés serían negativas y el precio de los otros commodities se va a mover con el precio del petróleo.
Hay que definir si el shock es suave o severo.
El problema, si es severo, es la canasta de alimentos .
En el IPC promedio de América latina la canasta de alimentos y bebidas representa 25%. En Argentina y Perú, 38% -serían los de mayor ponderación.
El mundo está enfrentando una suba de precios de los commodities muy importante. Que va a implicar un proceso inflacionario en muchos países. Y que va a ser convalidado a través de la oferta monetaria mundial o de la velocidad de circulación del dinero.
Hay algo de inflación que vamos a importar desde afuera. Y algo lo tenemos "desde adentro", por inconsistencia.
Excepto metales, el resto de commodities está subiendo en el mundo en forma más significativa.
La subida de alimentos en el mundo es récord .
¿Y por casa cómo andamos?
Se presentan movimientos de precios que algo tienen que ver con el precio de los alimentos. Y algo, con la inconsistencia.
Según privados, el IPC es 25% a febrero. O sea, 2% mensual. Una tasa más que significativa.
Para el INDEC, es 11%.
Cuando comenzó la crisis de 2008 la inflación empezó a desacelerarse.
Sobre fin del 2009 empieza a acelerarse.
La desaceleración se da sólo con recesión .
La gente tiene una expectativa de inflación a un año que va del 25 al 30%, según mediciones.
Pero la expectativa no es predictora.
No es cierto que las mediciones privadas aumenten las expectativas de inflación. Incluso están por debajo de las expectativas.
La inflación "core" en la Argentina sería del 25%. Hay un deterioro real en el precio de los servicios públicos.
En alimentos, las estimaciones oficiales dan en febrero 10% en tanto las privadas dan 27,5%.
La tasa de inflación anualizada estaría entre 26 y 27%. No parece haber aceleración.
La canasta neta de carnes comenzó con diferencias muy significativas en 2011, respecto de 2010.
Argentina ha estabilizado la tasa de inflación en 25%.
El único caso exitoso de inflación alta y estabilizada es Colombia, que tuvo 20% anual durante diez años.
El gobierno no reconoce "la enfermedad". Ninguno de sus funcionarios lo hace.
Lamentablemente, en el gobierno hay preocupación por este tema. Ni por la distorsión de precios.
En 2011 la economía se va a acomodar a los movimientos de oferta y demanda.
La capacidad de oferta doméstica no puede acompañar el incremento de la demanda.
Habrá diferencias entre sectores -controles de precios y de importaciones-.
No puede haber inversiones con control de precios.
Sin credibilidad, cualquier iniciativa para controlar la inflación generará menor crecimiento o caída del PBI.
Por eso, la probabilidad de un plan antiinflacionario no existe .
Resultado: más de lo mismo. Con inflación y controles crecientes.

RUBÉN VALES y ALFREDO GUTIÉRREZ GIRAULT

En 2010 el 50% de nuestras exportaciones fueron a países de América. Y un 53% de las importaciones fue desde ese origen. 32% sobre el total del saldo comercial de ese año. En Europa, leve superávit comercial. En Asia, 23%, y hacia África, 6% de nuestras exportaciones.
El principal saldo comercial se genera con Chile: el 30%. El resto proviene de distintos países americanos. Y un número negativo con Brasil. Y también con Estados Unidos y México, en menor medida.
En Europa, Países Bajos y España nos generan el principal saldo comercial.
Francia y Alemania, fuerte saldo negativo.
En Asia, el saldo comercial más importante es Irán. Seguido de India (le estamos vendiendo u$s 1.400 millones). Con China tenemos el más fuerte saldo negativo.
En África, u$s 1.000 millones de saldo comercial positivo proviene de Egipto. Y Libia, u$s 130 millones.
Prácticamente no importamos nada de África.
Con Oceanía no hay gran movimiento comercial.
Pese a los problemas, la expectativa es que el mundo estará creciendo en 2011. Podemos esperar una cierta facilidad, al contrario de lo sucedido en 2009, cuando el comercio cayó fuertemente.
Los números de crecimiento en febrero bajaron del 34% interanual al 25%. Aunque probablemente haya mucha "cosmética" en este dato.
En los últimos 25 días, los agregados monetarios también han caído.
Son elementos de la coyuntura, con incidencia en el panorama inflacionario.
El mundo seguiría creciendo, en los próximos años, a una tasa superior al crecimiento histórico.
Japón: frente a escenarios de catástrofe, la literatura dice que las economías desarrolladas salen rápidamente.
Primero, por el stock de capital, que le permite recuperarse a corto plazo.
También, por la repatriación de activos externos, que contribuyen a la recuperación, por parte de bancos y de particulares -hablamos de Japón.
Después de crecer cero durante los primeros tres trimestres, en el último trimestre Japón crecería 4%.
Las exportaciones crecerían muy por debajo en el nuevo escenario de catástrofe. Y las importaciones, muy por encima.
La matriz energética de Japón está muy ligada a la energía nuclear: el reemplazo por las otras fuentes podría demorar la salida de la crisis en "ve corta".
Brasil es un país particularmente expuesto a la repatriación de fondos hacia Japón.
Restricción externa y crecimiento argentino 2011/2015: las exportaciones en volumen físico crecerían igual que el comercio mundial. Si el mundo crece en el entorno del 4,5%, las exportaciones en volumen físico crecerían en torno del 7 al 7,5%.
Estamos hoy en un nivel "piso" de la tasa de interés internacional. Y hay un cierto componente inflacionario dando vueltas. Cabe esperar entonces una moderada suba en las tasas de interés.
Las importaciones crecerían 9,5% por año, durante los próximos cuatro años.
Por cada punto que crece el PBI, las importaciones crecen 3%.
Aunque del trabajo que estamos haciendo, la elasticidad sería 3 y 2.
Cada mil millones de dólares más de ingreso de capitales, la tasa de crecimiento sube 0,2%.
La Argentina tiene hacia adelante un montón de temas. Está arrancando con una utilización altísima de su capacidad instalada. Hay problemas energéticos si la economía crece.
El PBI crecería 4% anual.
Gradualmente iría desapareciendo el superávit de cuenta corriente.
Estaríamos, en 2015, en el doble de la inflación de los vecinos.
Mantendríamos el tipo de cambio de 2011. No hay margen para retrasar el tipo de cambio.
Con 3,5% de crecimiento del PBI no podríamos bajar la tasa de desocupación.

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