Desayuno de Socios

Jueves 23 de Febrero | Buenos Aires | 2012

Expositores: Alfredo Gutiérrez Girault, Rubén Vales

Expositor Invitado: Zenón Alberto Biagosch
Coordinador Ernesto Rey

Primeras informaciones de diciembre, de las Bolsas de Comercio de Rosario y de Buenos Aires. Todavía en enero no se recogía el dato de las sequías. Las últimas informaciones, publicadas a mediados de febrero, no recogen las lluvias de febrero. Según Bolsa de Comercio de Buenos Aires, 46 millones de toneladas, que el Ministerio del área reduce a 43 a 44 millones.
Deberíamos esperar información de marzo, para ver si las lluvias tuvieron algún efecto sobre los resultados finales de la producción de soja. Comentarios de analistas indican que esas lluvias habrían tenido algún efecto favorable y crearían una expectativa del mismo tenor sobre la llamada “soja de segunda”.
El trigo se salvó de la sequía de diciembre y enero. Aunque ya las estimaciones de diciembre eran bastante reducidas. Una explicación era climática. Y otra alude a inconvenientes con controles. Estaría un 15% abajo… y no por la sequía.
En maíz estaríamos ubicados relativamente mejor que en 2006/07.
La cebada cervecera pasó de un millón y medio de toneladas en 2010 a unos 4 millones para la campaña 2012.
Fuerte crecimiento en los precios agrícolas, comparando 2011 contra 2010: 50% maíz, 33% trigo y 23% en soja… a pesar del cuarto trimestre, que fue malo. Factores positivos mejoran hoy los precios de la soja.
En trigo y maíz, la recuperación fue un poco más lenta. El maíz se ha ido acercando en su precio al trigo, en lo que tal vez intervenga el uso del maíz como insumo en la elaboración de combustibles.
Desde noviembre de 2011 el petróleo dio un salto: hoy está ya a 105 dólares el barril. A nivel global, negativo para el nivel de actividad, aunque beneficia a la demanda sobre biocombustibles. Si bien podría afectar a la balanza comercial energética, en el caso argentino.

El cambio en los precios relativos internacionales es, si se produce, un cambio no menor. Por eso hay que seguir con atención los sucesos en Medio Oriente.
La economía mundial está un poco mejor de lo esperado. Por un cambio en los ejes de la situación: había una probabilidad de eventos catastróficos en Europa –en términos financieros- que no se ha verificado. Las vallas van saltándose, aunque de a una y no con la velocidad que los mercados quisieran.
Estados Unidos anda mejor de lo esperado. Y Europa, peor de lo esperado.
Japón tuvo un mal cuarto trimestre en 2011. China se corrige hacia la baja. Y Brasil está un poco peor de lo esperado en septiembre de 2011.
Aunque en promedio, la tasa de crecimiento para el primer trimestre de 2012 es la misma.
En todo el año, la economía mundial crecería 3,1% -contra 3,5% en 2011.
Gran provisión de liquidez en Estados Unidos, Europa y hasta en Japón.
El crecimiento de Estados Unidos no le permite recuperar su PBI tendencial, pero se acerca a su crecimiento histórico.
20% creció la base monetaria en Europa, en el último trimestre, con el compromiso de los bancos centrales de mantener las tasas de interés en niveles bajos.
Reglas de Maastrich han cambiado: incorporan la idea del déficit fiscal corregido por el ciclo económico. Hoy pueden tener hasta 0,5% en promedio de déficit, contra el 3% que permitía el anterior Maastricht.
Año electoral en Estados Unidos, tensiones políticas en Unión Europea y geopolítica del petróleo en Medio Oriente: preocupaciones del año.
El dólar real se mantiene en los mismos niveles: cerca de sus mínimos históricos.
Flujo de capitales hacia emergentes, en primer trimestre de 2012.
Leve suba en rendimiento de bonos de EE.UU.
Baja en el riesgo emergente, recuperación de las bolsas, tendencia a la apreciación en monedas de economías emergentes –caso del real, que es el que más nos interesa.
Suave recuperación en el precio de los commodities.
Se vuelve a plantear el rol de los bancos centrales emergentes, si el flujo de capitales se acentúa.
En economías emergentes: proceso de acumulación de reservas, intenso en 2007/08. Luego, la crisis, con pérdida de reservas –en Europa emergente y algo en América latina. En China, acumulación de reservas por 400.000 millones de dólares al año.
Si hay oleada de capitales, ¿qué van a hacer las economías emergentes? La incógnita.

En Argentina, fin de los superávit gemelos. En 2011, pese a un esfuerzo en reducir gastos –jubilaciones, aguinaldos-, el déficit alcanzó los $ 55.000 millones. Hay un desequilibrio fiscal importante en la nación.
Provincia de Buenos Aires, en 2011 déficit de unos $ 7.000 millones… ¡un 10% de sus recursos!
La ciudad de Buenos Aires habría tenido un déficit de 10% en sus ingresos.
El esquema ahorro/inversión de enero de 2012 marca una fuerte caída respecto de enero de 2011.
Recorte de subsidios es una jugada en dos frentes: el fiscal y el externo.
La caída en el ingreso disponible en el sector privado es resultado de ese recorte.
Subsidios representan casi 25% del gasto público en 2011. De 2005 a 2011 se multiplicaron… ¡por 20!
Energía y transporte se llevan la parte del león (42% y 28%) de los subsidios. Con viejos y con nuevos jugadores… (“Argentina Satelital”, por ejemplo) Hay una profundización de los problemas anteriores.
Si la culpa la tuvieran la energía y el petróleo, los subsidios deberían haberse triplicado. No es culpa del petróleo.
ANSES se lleva $ 14.000 millones en subsidios. El Ministerio de Planificación se lleva $ 8.000 millones. Salud y Educación se llevan poco…
Para bajar el déficit por debajo del 2011, la quita de subsidios no debería ser menor a los $ 20.000 millones. Debería ser una quita realmente profunda.
Las actividades más afectadas por la reducción de subsidios serán las “energo-intensivas”. Impacto en precios. Piramidación con aumentos en impuestos inmobiliarios.
Déficit de cuenta de capital elevado con magro resultado de la cuenta corriente en 2011: caída de reservas.
En 2012, riesgos, vulnerabilidad externa.
El uso de reservas: hay que manejarlo con cuidado. Se arriesga la actividad.
Enorme complicación en el gestionamiento del sistema regulatorio.

ZENÓN ALBERTO BIAGOSCH

Fui uno de los directores del BCRA que no acompañó la utilización de reservas para el pago de deuda en 2010, además de no estar de acuerdo con otras medidas cuyas consecuencias estamos viviendo hoy.
El lavado de dinero proveniente del narcotráfico se va filtrando cada vez más en la economía real. Hay altísima preocupación sobre el tema.
El GAFI es la elite mundial en materia de prevención internacional del lavado de dinero. La Argentina es miembro desde 2001. Hoy somos uno de los 33 miembros plenos.
De las 49 recomendaciones para el GAFI, nosotros tenemos 43 por debajo de lo exigido. Y somos miembros plenos.
Hoy estamos sometidos a un proceso de revisión permanente en el GAFI. Que nos obliga a rendir cuentas en forma permanente. El GAFI todavía marca una cantidad de puntos deficientes para la Argentina. Estamos en una lista de países “con deficiencias estratégicas”, aunque se nos cataloga entre quienes tienen “voluntad para salir”. Estamos mirados con una lupa por el GAFI porque no cumplimos con normas que nosotros recomendamos como miembros del G 20.
Esto implica que estemos cada vez más al margen del sistema financiero internacional.
Argentina está hoy en una situación delicada. Si el GAFI disparara una advertencia pública sobre la poca confiabilidad argentina, las consecuencias para la economía real serían muy negativas.
En Argentina aún no hemos logrado tipificar correctamente el tipo penal del lavado de dinero. Hemos mejorado en ese aspecto, pero faltan ajustes.
La organización delictiva dedicada a lavar dinero no quiere ganar: quiere lavar. Y para lavar, está dispuesta a pagar.
No es un delito económico: es la economía del delito.
La nueva legislación permite sancionar también al auto-lavado.
Creo que este régimen penal va a tener planteos legales a nivel constitucional: los juristas avezados en la materia consideran que haber incorporado una figuro penal para personas jurídicas en nuestro Código es una aberración.
Pero lo cierto es que está.

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