Desayuno de Socios - Perspectivas 2019


Alfredo Gutierrez Girault y Ricardo Lopez Murphy

DESAYUNO DE TRABAJO

Perspectivas 2019

Alfredo Gutiérrez Girault

Ricardo López Murphy

Déficits fiscales recurrentes, excesivos para nuestro mercado financiero y de capitales, en una magnitud significativa. Financiamiento con deuda de corto plazo, que no mostraba en la tasa de interés el desequilibrio pero lo hacía en la potencial crisis de liquidez. Exageradas proyecciones de la tasa de crecimiento del PBI per cápita: se proyectaba cinco veces la tasa de crecimiento de los últimos 44 años, lo que daba una errónea noción de viabilidad.

El plan económico fracasó de manera rotunda.

La conferencia de prensa del 28 de diciembre, la subordinación del Banco Central a la jefatura de gobierno y la contradicción con los datos que arrojaba la economía.

El impuesto a los activos financieros, bonos, letras y depósitos en una circunstancia de exceso de oferta y débil credibilidad.

La propuesta de la oposición de un subsidio a los precios públicos del orden de los 10.000 millones de dólares, en una situación de déficits públicos desbordantes.

La omisión sobre el brutal aumento del gasto. En los últimos diez años se duplicó respecto al PBI y no había política estructural para lidiar con ello.

El fracaso del programa de junio de 2018:

La expectativa de una rápida recuperación del acceso a los mercados, tanto en pesos como en dólares, no consistente con los desequilibrios y desconfianzas subyacentes.

El desconocimiento de la clave del programa, la flotación cambiaria, por las autoridades del Banco Central que pretendían estabilizar el tipo de cambio a niveles inconsistentes con los flujos de capitales esperables en el futuro inmediato (2018/2020). Ello hizo incumplir las metas de activos domésticos netos y de reservas, fracasando el enorme apoyo internacional en el primer trimestre de ejecución.

El tipo de cambio real de una cuenta corriente del balance de pago balanceada requería una duplicación en términos reales. Este tema sigue siendo crucial hacia adelante, reprimido en la actualidad por tasas extravagantes de interés.

El nuevo programa:

Flotación limpia. Restricción excesiva a los activos domésticos netos del Banco Central. Metas de intervención alejadas de la posibilidad práctica (34 a 44). Lo que implica un severo receso de la actividad económica que se sobreimpone sobre el ajuste, debido a la restricción de financiamiento externo.

La meta de inflación para 2019 es exageradamente baja para ser consistente con el esfuerzo fiscal.

La corrección del desequilibrio público se asienta en la fuerte alza de la tasa de inflación y en un dramático aumento de impuestos. Si baja la tasa de inflación, el sendero de corrección del desequilibrio se verá revertido.

Los condicionantes del programa:

La desconfianza en el gobierno es gereralizada, debido a los errores de pronóstico y a las marchas y contramarchas de la política económica.

Las dudas sobre la posibilidad de cumplir el programa financiero acordado hasta los comicios, por dificultades de orden recesivo, de coordinación de políticas públicas y por la propia matriz del diseño, ya señaladas en la baja exagerada de la inflación subyacente.

El programa requiere superávit primario del orden del 2,5% del PBI a partir de 2021, sin observarse qué políticas estructurales lo harían viable.

La fragilidad de la economía requiere que no haya shocks negativos adicionales a la suba de la tasa de interés internacional –léase volumen de cosecha, precios internacionales, desempeño de Brasil por unos cuantos años.

Ignorado pero no por ello menos importante: se debe reconstruir el stock de reservas internacionales, de alrededor del 4,5% del PBI, a un nivel de 15% del PBI.

Todo esto implica diez años de disciplina fiscal, balanceando el presupuesto, aunque con tasas de inflación mayores que el vecindario, entre otras cosas para recomponer las reservas.

Ese equilibrio fiscal debería permitir renovar el principal de la deuda pública, colocando en los mercados de capital un monto adicional para devolver la ayuda excepcional de la emergencia recibida en 2018/2020.

La economía política de este esfuerzo requiere un gobierno mayoritario.

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